DEVOCIONAL 17LECTURA · 3 MIN

Génesis 16:13

El Dios que ve

Agar fue usada, herida y expulsada. En el desierto descubrió que Dios conocía su nombre y veía su historia.

Pasaje bíblicoGénesis 16:1–16

La historia

Sarai entregó a su sierva Agar a Abram para obtener descendencia. La decisión produjo tensión, desprecio y maltrato. Agar huyó hacia el desierto, un lugar peligroso para una mujer embarazada y sola.

Junto a una fuente, el ángel del Señor la encontró y llamó por nombre. Le preguntó de dónde venía y hacia dónde iba. Dios reconoció su dolor, le dio una promesa acerca de su hijo y mostró el siguiente paso. Agar llamó al Señor El Roi, el Dios que me ve. Una mujer extranjera y sin poder social no era invisible para Él.

Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?

Génesis 16:13 · Reina-Valera 1960

Lo que aprendemos

Ser visto por Dios significa ser conocido con compasión. Dios no redujo a Agar a su posición ni ignoró la injusticia. La encontró, escuchó y habló de futuro. Una comunidad que conoce al Dios que ve también aprende a reconocer a quienes la sociedad vuelve invisibles.

Pasos para esta semana

  1. Habla con Dios acerca del lugar del que vienes y hacia dónde vas.
  2. Presta atención a alguien que normalmente pasa inadvertido.
  3. Busca ayuda segura si vives maltrato; la fe no exige permanecer en peligro.

Para conversar

  • ¿En qué área te sientes invisible?
  • ¿A quién necesitas mirar con la compasión de Dios?

Oración

Dios que me ves, gracias porque conoces mi nombre, historia y heridas. Encuéntrame en este desierto, muéstrame el siguiente paso y enséñame a ver a quienes otros ignoran. Amén.

Comunidad

Deja tu comentario

¿Qué habló Dios a tu vida por medio de esta lectura? Comparte una reflexión que pueda fortalecer a otros.

Cargando comentarios...

Siguiente lecturaPuertas abiertas en la noche