Una comunidad que acompaña
Oramos
contigo.
No tienes que caminar solo. Comparte aquello que llevas en el corazón y permite que nuestra comunidad se una a ti en oración.
Cuando alguien ora contigo, tu carga deja de ser invisible.
Aprendemos a orar orando
Orar es hablar con Dios.
No es repetir frases hasta perder su sentido. No es impresionar a otros ni utilizar un lenguaje complicado. Jesús nos enseñó a acercarnos al Padre con confianza, sencillez y verdad.
“Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.”
Mateo 6:7 · Reina-Valera 1960
Guía práctica
¿Por qué orar?
No oramos para informar a Dios de algo que desconoce. Oramos para acercarnos, confiar, escuchar, entregar nuestras cargas y permitir que Él forme nuestro corazón.
Una ruta para hoy
Paso a paso.
Elige el punto que mejor describe tu camino. No se trata de categorías espirituales, sino de recibir la guía que necesitas ahora.
- 01Detente
Haz una pausa breve. Respira y reconoce que Dios está presente.
- 02Habla
Dile con honestidad cómo estás. No corrijas tus emociones antes de presentarlas.
- 03Entrega
Pide lo que necesitas y coloca la situación en sus manos.
- 04Camina
Termina preguntando cuál es el siguiente paso correcto que puedes dar hoy.
Si no sabes qué decir, comienza aquí
“Padre, aquí estoy. Gracias porque me escuchas. Tú conoces lo que llevo en el corazón. Dame sabiduría para este día, perdona aquello que necesito corregir y ayúdame a confiar en ti. También pongo delante de ti a las personas que amo. Muéstrame cómo caminar contigo hoy. Amén.”
No es una fórmula para repetir. Es un ejemplo para ayudarte a encontrar tus propias palabras.Ahora caminemos juntos
Comparte una petición.
Después de aprender y practicar, también puedes permitir que otras personas se unan a tu oración.