DEVOCIONAL 14LECTURA · 3 MIN

Marcos 4:39–40

Paz en la tormenta

Los discípulos interpretaron el sueño de Jesús como indiferencia. Él seguía en la barca y seguía teniendo autoridad.

Pasaje bíblicoMarcos 4:35–41

La historia

Jesús dijo a sus discípulos que cruzaran al otro lado del lago. Durante la travesía se levantó una tormenta intensa. Las olas entraban en la barca y el peligro era real. Mientras tanto, Jesús dormía en la popa.

Los discípulos lo despertaron preguntando si no le importaba que perecieran. Jesús reprendió al viento y ordenó al mar que callara. Hubo una gran calma. Después preguntó por qué tenían miedo. Ellos quedaron asombrados y comenzaron a descubrir quién estaba realmente en la barca.

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Marcos 4:39–40 · Reina-Valera 1960

Lo que aprendemos

El silencio de Dios puede sentirse como ausencia, pero la presencia de Jesús nunca dependió de que los discípulos pudieran sentirla. La fe no niega que entra agua ni impide pedir ayuda. En lugar de concluir que no le importamos, recordamos quién está con nosotros. La tormenta también puede revelar una dimensión de Jesús que no conocíamos.

Pasos para esta semana

  1. Nombra la tormenta sin exagerarla ni minimizarla.
  2. Sustituye la frase 'no te importa' por una petición concreta.
  3. Recuerda una ocasión en que Dios te sostuvo.

Para conversar

  • ¿Qué interpretas como indiferencia de Dios?
  • ¿Qué puedes descubrir acerca de Jesús en esta travesía?

Oración

Jesús, cuando la tormenta aumente, recuérdame que estás conmigo. Habla paz a mi interior, dame sabiduría para actuar y llévame al otro lado con una fe más profunda. Amén.

Comunidad

Deja tu comentario

¿Qué habló Dios a tu vida por medio de esta lectura? Comparte una reflexión que pueda fortalecer a otros.

Cargando comentarios...

Siguiente lecturaEl lugar que parecía vacío