DEVOCIONAL 19LECTURA · 3 MIN

Juan 5:8–9

Levántate y anda

Un hombre llevaba treinta y ocho años esperando junto a un estanque. Jesús lo invitó a dejar de definir su futuro por el sistema que nunca lo ayudó.

Pasaje bíblicoJuan 5:1–15

La historia

Junto al estanque de Betesda se reunían muchas personas enfermas. Allí estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años en esa condición. Jesús lo vio y le preguntó si quería ser sano.

El hombre explicó que no tenía a nadie que lo metiera al estanque y otro siempre llegaba antes. Su historia estaba organizada alrededor de una oportunidad que nunca alcanzaba. Jesús no lo llevó al agua. Le dijo que se levantara, tomara su camilla y caminara. El hombre fue sanado y cargó aquello que durante años lo había cargado a él.

Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo.

Juan 5:8–9 · Reina-Valera 1960

Lo que aprendemos

La pregunta de Jesús no culpa al enfermo. Abre espacio para reconocer el deseo y abandonar una identidad formada alrededor de la impotencia. A veces repetimos por qué nada puede cambiar. Jesús puede actuar fuera del método imaginado. El pasado puede convertirse en testimonio, pero no debe seguir siendo domicilio.

Pasos para esta semana

  1. Identifica la explicación que repites para justificar que nada cambie.
  2. Busca el apoyo profesional, pastoral o comunitario apropiado.
  3. Realiza una acción que represente levantarte de una antigua posición.

Para conversar

  • ¿Deseas cambiar aunque el proceso no ocurra como imaginabas?
  • ¿Qué camilla necesitas dejar de usar como identidad?

Oración

Jesús, tú conoces cuánto tiempo he esperado. Muéstrame dónde me he acostumbrado a permanecer. Sana lo que solo tú puedes sanar y ayúdame a asumir el paso que me corresponde. Amén.

Comunidad

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