Juan 6:9–11
Cinco panes
La necesidad era inmensa y los recursos parecían insignificantes. Jesús comenzó preguntando qué había disponible.
La historia
Una multitud seguía a Jesús y se acercaba la hora de comer. Felipe calculó el costo y concluyó que ni muchos meses de salario serían suficientes. Andrés encontró a un muchacho con cinco panes y dos peces, pero preguntó qué podía significar eso para tantos.
Jesús pidió que todos se sentaran. Tomó los panes, dio gracias y los distribuyó. Todos comieron hasta quedar satisfechos y los discípulos recogieron doce canastas. Un muchacho entregó lo que tenía y Jesús mostró lo que podía hacer con ello.
“Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos? Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos.”
Juan 6:9–11 · Reina-Valera 1960
Lo que aprendemos
No somos responsables de producir el milagro. Somos responsables de identificar y entregar fielmente lo que tenemos. Compararnos con la magnitud del problema puede paralizarnos. Nuestro tiempo, experiencia, escucha o habilidad pueden convertirse en parte de una respuesta mayor cuando los ponemos en manos de Jesús.
Pasos para esta semana
- Identifica una necesidad concreta a tu alrededor.
- Pregunta qué recurso pequeño puedes ofrecer sin descuidar responsabilidades.
- Entrégalo con gratitud, sin buscar reconocimiento.
Para conversar
- ¿Qué recurso descartas por considerarlo demasiado pequeño?
- ¿Puedes entregarlo sin controlar el resultado?
Oración
Jesús, pongo en tus manos lo que soy y tengo. Líbrame de la comparación y de sentirme insuficiente. Usa mi pequeña obediencia para bendecir a otros según tu voluntad. Amén.
Comunidad
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